Felicidad en las alturas

Día de la Mujer, Día del Hombre, Día de la Madre, Día del Niño, Día del Padre, Día de la Secretaria, pero ¿Día de la Felicidad? ¿Por qué no nos habían hablado de esto? O, por lo menos, no a mi. De ahí que no haya podido ocultar mi asombro cuando me topé con esta extraordinaria noticia durante mi vuelo a Cali. Fue revelador encontrar en mi libro que existe esta fecha y meritorio que la compartiera con quien primero tuviera a la mano. En este caso, mi compañera de asiento, una caleña de 50 años aproximadamente, que se bandea entre la capital de la salsa y Bogotá, trabaja como independiente, le gustan los sombreros (llevaba uno negro que le contrastaba muy bien con su pelo Rubio y su blusa de seda verde esperanza) y es la consentida de su casa (tiene esposo y tres hijos hombres). 3 Así que, sin decirle una palabra, le señalé con el dedo el párrafo resaltado en amarillo y, cuando vi que su lectura se había detenido, le dije: “feliz día”. Ella con una sonrisa de oreja a oreja, me dijo: “lo mismo para ti. Tendré que llegar a contárselo a mi familia”. Y ¿por qué no?, pensé. Por qué no hoy, en vez de tirarle más corriente a Petro y al paro en Cali, ponemos en la primera plana de nuestras vidas esta ‘chiva’ de último minuto.

4Yo tengo muchos motivos para hacerlo y ustedes, seguramente también. En lo que a mi respecta, esta celebración no pudo caer en mejor fecha, pues fue el día en que decidí agarrar mi maleta y fundirme en un amoroso abrazo con cada miembro de mi familia paterna en esta ciudad. Muchos de ellos ni siquiera me reconocen, pues me vieron por última vez a los 7 años y aún guardan la imagen de una niña de vestido de tul amarillo pastel y flores blancas en la cabeza, que sirvió de pajecita durante el matrimonio de una de las primas mayores en el Hotel Intercontinental.

Los abrazos ya quedaron dados y me sirvieron para ratificar por qué el 20 de marzo es el Día de la Felicidad y por qué esa página del libro llegó a mi vida justo a las 10:25 a.m., estando sentada en la silla 7k del vuelo de AV9209. Hoy, la invitación, es a “volar” de la dicha y a contarle, por lo menos a una persona, por qué, faltando 11 días para finalizar el mes de marzo, hay que sonreírle a la vida…

20/03/14

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