Mujeres Maravilla

La reunión empezó con un ejercicio de memoria. Éramos 22 asistentes ubicados en una medialuna y, por directriz de la psiquiatra, cada uno debía decir su nombre, sumado a los de las personas que estaban sentadas antes. Fue entonces cuando pensé: “¿quién me mandó a hacerme en la esquina, justo de últimas? Ahora tendré que…