En las nubes

Siempre sostuve que mi próximo pretendiente en la vida no saldría de un cuento de hadas, tampoco me lo presentaría una amiga como el mejor partidazo que podría tocar a mi puerta y menos llegaría el día en que estuviera más arreglada. Siempre supe que éste aterrizaría en el momento menos pensado. Quizás cuando fuera…

Whisky en las alturas

Dicen que el licor ahoga las penas y estoy por pensar que es cierto, pues tan solo han transcurrido 45 minutos y ya voy por el quinto whisky. No fue fácil encontrarlo, pues todas las tiendas a las que me acerqué sólo lo vendían en presentación de 750 ml., lo que me impedía pasar desapercibida…

Línea continua

No sé el punto exacto de la carretera donde me encontraba. Sólo sé que los platanales ya hacían su aparición, los pobladores que caminaban por la vía iban ligeros de ropa, los puestos de bocadillos, naranjas y achiras se hacían cada vez más frecuentes y el inconfundible aroma de la vegetación de clima cálido se…

Locademia de conducción

Siempre soy la última en salir de mi clase de yoga. Me desacaloro, tomo medias nueves, me aplico exfoliante en la ducha, me visto, me perfumo y hasta me hago el blower. Hoy, en particular, hice bastante roña, pues adicionalmente me tomé el tiempo para responder algunos correos. Con decirles que la persona que salió…

Esclavos del tiempo

Hoy, a las 8:00 a.m., me comuniqué con el taller para agendar la revisión de los 5.000 km. de mi carro. Todo me imaginé menos que me dijeran: “la esperamos a las 11:00 a.m.”. Pensé que esa vuelta ya quedaba para la otra semana. Me asignaron nombre del técnico que me atendería y número del…

Semáforo en rojo

Anoche soñé que me robaban. Más bien, tuve una pesadilla. En ella, no había tenido un buen día. Trámites sin concluir, llegadas tarde a citas importantes, trancones de norte a sur y un almuerzo a medias habían sido la constante del día. Cuando el reloj marcaba las 5:00 p.m. me sentí aliviada, porque la jornada…

Chica digital

“Si va a manejar, no tome”, dice la famosa campaña que retumba en nuestros oídos cada vez que planeamos bebernos unos tragos. Por eso, anoche, muy juiciosa, pedí el amarillito respectivo. Después de casi un año de aplazar nuestro encuentro, una y otra vez, con mi amiga Diana Díaz , tenía la certeza de que el…