En modo “on”

Esta historia se la dedico a mis amigas Carolina Escobar y Ximena Quiroga, quienes, durante un desayuno y un vuelo a Medellín respectivamente, me dejaron claro que, así la musa no llegue, los escritores nos debemos forzar a plasmar en el papel eso que nos alegra o nos atormenta…  No sé nada de fútbol. Nunca…

Mejor verdad que mentira

Sentada en la peluquería mientras esperaba mi turno para pasar al trono y me entretenía con una revista cargada de chismes de la farándula criolla, me topé con que mi vecina en el sofá era una vieja amiga de trabajo. La tengo presente, más que por las reuniones en las que coincidíamos en la sala…

Ya no como cuento

No tengo ni idea en qué momento me metí en la cabeza que no sabía cocinar. Recuerdo que de pequeña siempre les pedía a mis padres que me inscribieran en cursos de culinaria y no sólo en la época de vacaciones; también a mitad de semana, así eso implicara tener que trasnochar haciendo tareas. Aún…

Lo mejor de ser cuarentona

Todo lo que no hice durante mis años mozos me dio por hacerlo cuando estoy próxima a cumplir 40. Pareciese que escalar hacia el cuarto piso en vez de robarle la energía y quitarle la fuerza a las personas para llegar a la cima, nos diera, más bien, un fuerte empujón para subir a toda.…

El cumpleaños de mi ex

Los divorcios son traumáticos para muchos, pero para mí no, pues el día que me despedí del que fue mi esposo durante cinco años y novio durante otros ocho, le di la bienvenida a mi mejor amigo. Y no era para menos. Estaría loca si quisiera dejar ir de mi vida a uno de los…

El día sin padre

Nueve años después lo sigo llorando. La penúltima vez que visité el cementerio fue justo el Día del Padre del 2014 y no porque lo planeara, pues esta festividad la borré de mi cabeza desde que él se marchó, sino porque al regreso de un inolvidable viaje por Boyacá sentí la inmensa necesidad de hacer un…

Whisky en las alturas

Dicen que el licor ahoga las penas y estoy por pensar que es cierto, pues tan solo han transcurrido 45 minutos y ya voy por el quinto whisky. No fue fácil encontrarlo, pues todas las tiendas a las que me acerqué sólo lo vendían en presentación de 750 ml., lo que me impedía pasar desapercibida…