Narcótico de la tercera edad

A la famosa frase “juventud, divino tesoro”, yo sumaría otra que diga “vejez, divina sabiduría”. Y es que cuando uno se encuentra en el punto medio entre los dos grupos, ambos le parecen igualmente atractivos. Con el primero, tiene la posibilidad de volver a los años mozos, en los que frecuentaba los sitios de moda…