La felicidad, remedio para la enfermedad

“A veces se me escurren, se me escurren fuertemente, se me escurren fuertemente las lágrimas… Se lo confieso a usted, porque no nos conocemos, pero no se lo sostengo delante de mi familia”, me dijo con la voz entrecortada Francisco, uno de los tantos afectados por el sistema de salud en nuestro país. Me topé…