Mejor verdad que mentira

Sentada en la peluquería mientras esperaba mi turno para pasar al trono y me entretenía con una revista cargada de chismes de la farándula criolla, me topé con que mi vecina en el sofá era una vieja amiga de trabajo. La tengo presente, más que por las reuniones en las que coincidíamos en la sala…

¡El destape!

Alguna vez en una reunión de amigos prometí que cuando perdiera 20 kilos, me empelotaría en Instagram (esto fue antes de establecer sus nuevas políticas). Pues el día se llegó y aunque estoy muy lejos de desnudarme, esto para mí ya es más que suficiente. Con decirles que mi profesora de Bikram yoga me pide…