El vecino del Audi (Parte I)

A pesar de que el reloj marcaba más de las 9:30 p.m. y estábamos en plena semana laboral, le imploré a mi esposo, tan pronto ingresamos a nuestro apartamento, que fuera de vuelta a donde Richard, nuestro vecino del 5015, y se asegurara de que él se encontraba bien. No me hubiese perdonado por nada…

A un paso de ser vegana

MALTRATO ANIMAL A pesar de haber estado en Paloquemao en múltiples oportunidades, la visita de hoy me resultó poco placentera: cabezas de ganado aún frescas, gallinas hacinadas sin piedad y pollos degollados y desplumados con el soplete a toda mecha me revolvieron el estómago al punto de que no pude probar bocado.  Cuando entré al…

En las nubes

Siempre sostuve que mi próximo pretendiente en la vida no saldría de un cuento de hadas, tampoco me lo presentaría una amiga como el mejor partidazo que podría tocar a mi puerta y menos llegaría el día en que estuviera más arreglada. Siempre supe que éste aterrizaría en el momento menos pensado. Quizás cuando fuera…

En modo “on”

Esta historia se la dedico a mis amigas Carolina Escobar y Ximena Quiroga, quienes, durante un desayuno y un vuelo a Medellín respectivamente, me dejaron claro que, así la musa no llegue, los escritores nos debemos forzar a plasmar en el papel eso que nos alegra o nos atormenta…  No sé nada de fútbol. Nunca…

Mejor verdad que mentira

Sentada en la peluquería mientras esperaba mi turno para pasar al trono y me entretenía con una revista cargada de chismes de la farándula criolla, me topé con que mi vecina en el sofá era una vieja amiga de trabajo. La tengo presente, más que por las reuniones en las que coincidíamos en la sala…

Ya no como cuento

No tengo ni idea en qué momento me metí en la cabeza que no sabía cocinar. Recuerdo que de pequeña siempre les pedía a mis padres que me inscribieran en cursos de culinaria y no sólo en la época de vacaciones; también a mitad de semana, así eso implicara tener que trasnochar haciendo tareas. Aún…

Lo mejor de ser cuarentona

Todo lo que no hice durante mis años mozos me dio por hacerlo cuando estoy próxima a cumplir 40. Pareciese que escalar hacia el cuarto piso en vez de robarle la energía y quitarle la fuerza a las personas para llegar a la cima, nos diera, más bien, un fuerte empujón para subir a toda.…